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Un año sin la Princesa

    Tal vez sea la ultima vez que escriba sobre ella, pero ya pasó un año desde que su sonrisa se apagó para siempre, y es justo que en miles de personas viva el recuerdo de aquella que no pudo sentir el llamado del mundo.
    Escribí sobre ella, y es necesario que todos sepan quien fué, que era mágica y que me cambió en muchos sentidos. 
   Google Analyctics, los emails de los lectores, y ver la historia republicada por toda la red me hace pensar que a pesar de todo, el mundo no se olvidó de ella.

Otra vía contenidos

Como dice Leo Laporte, en estos tiempos "content is king" (el contenido manda) y por ello es que en su momento tener una web no era suficiente por lo cual empece este blog. Desde entonces, la forma de comunicarme y de entregar esos contenidos a mis seguidores ha cambiado en diversas maneras, de hecho siento que se viene uno nuevo que les va a gustar.

La princesa del Castillo Azul

  Hubo una vez una maravillosa mujer que se cruzó en mi vida llamada Moria Natalín Rodríguez, al conocerla escribí una historia donde nos imaginaba aquel beso que jamás pudimos darnos, y aunque parezca mentira varios meses después la realidad nos plagió el final de la historia.
   Un día como hoy la perdimos, sin sentido, sin explicación, en silencio. 
    Por ello escribí ésta historia basada en la realidad que terminó siendo un cuento de princesas y caballeros, donde sólo hay lugar para el amor cortés.
  Agradecimientos a mi Primo José Caballero, quien fué mi editor, gracias a él (que de literatura algo sabe) pude refinar la historia y llegar a publicarla hoy.

El beso de Vancouver

Foto: Richard Lam
En diciembre del año pasado escribí ésta historia llamada "La cumbre del mundo" inspirado en una amiga (quien desde este lunes desgraciadamente ya no está entre nosotros) para mostrar los sentimientos que pasaban debajo del uniforme, algo no tan obvio para muchos y el reto era lograr que éstos se desbordaran. La semana pasada la realidad hizo realidad esa historia.

No es cuento

Moria Natalin Rodriguez
      Mi blog siempre tuvo como fin escribir sobre todo aquello que me interesaba ya sea tecnológico como en algún otro aspecto. Sin embargo quiero escribir unas palabras sobre una amiga "Moria Natalin Rodriguez" (1986-2011), tenía 25 años era policía y tenía una maravillosa sonrisa que podía contagiar a cualquiera que la conociera.
      Paradójicamente ella sufría, y quien prestara un poco de atención sentía éso. Yo mismo escribí un cuento basado en ella:  "La cumbre del Mundo", y ella misma me manifestó que se reconocía, y decía que no era común que la gente describiera así los sentimientos de alguien con escudo, casco y uniforme:
"...Volvió a sentirse angustiada, su corazón y el aire peleaban dentro de su pecho. Sus nervios eran arrancados de su carne mientras miraba las columnas de humo negro y era obligada a no hacer nada...". 
Moria con anteojos
   En retrospectiva supongo que al leer su muro de facebook, nos debíamos haber dado cuenta que algo ocurría. La semana pasada me contestó un mensaje de texto de forma muy extraña, y todavía me queda la idea de que debí haber prestado más atención.


Anoche casi de casualidad me conecté a facebook y encontré mensajes de sus familiares y amigos, recuerdo que mi primer reflejo fué buscar en google su nombre y encontrar en las necrológicas de un diario online su nombre. 


 Ayer Moria dejó éste mundo porque ya no pudo más, de un segundo para el otro se nos fué como si nada. Pero uno sigue pensando "podría haber hecho algo por ella, podría haberla llamado el domingo, podría haber... no sé algo". 


Moria con peluche
 Este post sólo sirve para decirles que existió Moria y que aquel cuento que escribí pensando en ella, que se convirtió en un homenaje y testimonio de lo que generaba en los demás.
 Lamentablemente nadie está pensando que algo así puede pasar a alguien cercano, pero luego de ésto quiero llamar la atención sobre el Sistema de Alertas de Suicidio de Facebook porque es común que quienes están a punto de tirar la toalla den alertas a los demás, llamados de auxilio, frases que suenan a despedida. 


Ojala sea un sistema que nunca deban usar. 
A pesar de lo ocurrido, recordemos a la musa con esa inspiradora sonrisa.


Recientemente decidí contar aquella historia que casi nadie conoce, una historia de princesas y caballero que muchos dicen, se parece a la nuestra.