El otro día me aburrí de mis íconos, particularmente del que tiene mi disco rígido. El suario promedio de MAC está feliz con el entorno como viene, y si cambia los íconos lo hace de una manera que le permite cambiar por otro archivo que bajó de la web. No es mi caso, de hecho como usuario de linux me gusta meter mano abajo del capó.
Por suerte OSX es un UNIX, y la terminal es un poderoso aliado.
Por suerte OSX es un UNIX, y la terminal es un poderoso aliado.
